domingo, 23 de febrero de 2014

22-2-2014. Visa Cristina Barcelona

22-2-2014

Visa Cristina Barcelona Berlín

Mientras editaba la entrevista a Kuno, que de entrada me parecía que iba a quedar bastante floja debido a la brevedad de sus respuestas, casi la misma que la mía cuando llamo a casa, Miny ha venido para pedirme ayuda. Por lo que había entendido tenía que renovar su visado antes del lunes para poder extender su estancia fuera de Corea del Sur. La página web de su gobierno no acepta Mac, saben el nivel de espionaje que hay detrás de cada aplicación de Apple y hacen bien vetándolos. Le ha pedido el ordenador a Cristina, que trabaja con Windows. Pero claro, el portátil estaba en español. Hemos conseguido entrar en la aplicación que necesitaba dentro de la web de su gobierno, que está más protegida que Alcatraz, con lo que he tenido que poner cara de Clint Eastwood para asaltar la fortaleza. Cuando hemos llegado al último paso, el documento lo pedían en un formato en el que ella no lo tenía, y para convertirlo hacía falta manejar código html, del que no tengo ni idea más allá de hacer grandes los vídeos en el blog de internet. Lo he intentado varias veces pero he fallado. Lo hemos dejado así. Me he acordado de que Pedro, que trabaja y crea páginas web sabe manejar ese lenguaje, así que le he pedido el favor de que intentara convertir el archivo. Después he seguido con la entrevista de Kuno, que la he apañado bastante bien, y aunque breve, él queda bien. Respuestas contundentes que no necesitan más explicaciones. Como siempre, la clave está en el montaje.


A las cuatro y media habíamos quedado con Cristina para ir a la exhibición de Hanneke con una artista de otra residencia. Miny se había ido a casa de su amiga coreana para intentar arreglar el problema de la visa, así que nos hemos ido Cristina y yo. Le he enseñado donde está Bartleby y el cine Movimiento, puede que el lunes vayamos a ver Nymphomaniac. Hemos cogido el metro, que nos ha llevado casi hasta la otra punta de Berlín.



Al llegar a la sala, Hanneke y la otra artista estaban esperando en el sillón. No había llegado nadie todavía y hacía más de veinte minutos que se había abierto la puerta. Con Cristina y con Miny he hablado de que es un poco triste el organizar estos eventos y que al final sólo vayan amigos, o amigos del galerista y otros artistas, y claro, así es difícil vender cuadros o piezas de arte. La exposición estaba bastante bien para lo pequeña que era la sala. Lo han llamado “Naked as the Stone”.  Papeles y frutas secas colgando del techo, juegos con alambres en torno a una lámpara baja, una catoica mesa con letras de mil colores y naturalezas muertas. Una extraña explosión de muerte y armonía. Hanneke me ha visto tocar un hilo de lana y nos ha dicho que podíamos interactuar con los materiales, pintar en las paredes, etc. Así que no he tardado en hacerlo. Luego Cristina, y así, poco a poco, todos. Y los que iban llegando. Yo he sacado la cámara de vídeo y me he puesto a grabar otra secuencia para el documental. Ha llegado Miny, que tampoco le ha costado ponerse a tocar las cosas, terminando por ponerme una cejas azules de plastelina. Kuno ha venido con sus hijos, que me han visto con eso en la cara y se han asustado.  A las siete y media hemos vuelto hacia casa. Por la mañana le envié a Miny el enlace de una escuela internacional que hay en Barcelona: Metáfora. Esperando al autobús, Miny y Cristina han hablado de residencias y/o escuelas de arte en España.


sábado, 22 de febrero de 2014

21-2-2014. Pomelos y castañas

21-2-2014

Pomelos y castañas

Por la mañana, mientras escribía la entrada de ayer, he editado la tercera correspondencia fílmica, con lo que he reflexionado un poco sobre ella en el día de ayer, aunque la haya editado hoy. Antes de que viniera el comisario de mi exhibición en Castellón para contarme la reunión que habían tenido hará una semana, he reorganizado mi habitación, que era una leonera. He cogido una pequeña mesa de jardín y la he dejado aparte para que sea mi mesa del ordenador, así, la grande es para los trastos bien colocados en su sitio. También he quitado, por fin, el mural de periódicos que tenía en la pared. La habitación ha ganado en luz y en espacio. Si pongo una pequeña canasta hasta puedo invitar a los glogauers a jugar un partido de baloncesto 3x3. Ha llegado el comisario y la reunión ha durado cinco minutos. Sólo era para contarme que la exhibición será el nueve de mayo y que tendré que ir unos tres o cuatro días antes para prepararla. Así que aplazo, y al mismo tiempo adelanto, mi viaje a Castellón. Quería bajar para las fiestas de la magdalena, pero por un mes bajaré en mayo, probablemente con Miny, y así ya no tengo que bajar en junio. Que a saber lo que pasará en junio… cómo le dije a Agustín cuando me preguntó sobre mi plan de futuro para ponerme de una forma u otra con el libro de Pozos de ambición: “ahora mismo me veo en Leipzig fregando platos mientras preparo películas y escribo libros desde casa”. Cuando se ha ido el comisario, me he puesto a hacer la comida.

He escrito la crítica de Her[1] para Mone Monkey, que me ha llevado sus horas. A las cinco, justo cuando iba a empezar a trabajar con la entrevista de Kuno, Cyril ha llamado a mi puerta. Quería repetir la escena del pasillo porque la vez anterior la iluminación había quedado bastante pobre. Me he vuelto a disfrazar de doctor sexy de Anatomía de Grey con rostro serio que no dice pero piensa: “tu mejor amiga nunca va a salir del coma, entonces… ¿nos enrollamos?”.  Hemos terminado casi a las siete. He subido al piso de arriba para decirle a Miny si quería venirse a ver una película norcoreana o Nymphomaniac (Lars Von Trier, 2013), pero me han enganchado para pelar pomelos y preparar mermelada. Entre pomelo y pomelo hemos cenado. Todos los días cae un plato de arroz blanco. Pelar los pomelos parecía que estuviéramos despellejando pollos. Nada más Miny ha puesto a calentarlos para preparar la mermelada, Cristina ha entrado y con castañas para prepáralas con anís.  Le hemos ayudado. Era la primera vez que las preparaba, pero le han salido muy buenas. O eso han dicho ellas cuando las han probado, porque yo tengo alergia y no he podido comer. He aprovechado la ocasión para grabar a Cristina cocinando. Una escena más de la secuencia que quiero editar con todos los artistas cocinando un plato particular. Grabé a Hyeja cocinando Kimchi, ahora a Cristina. El domingo puede que a Yunyi.  Matthew ha entrado varias veces mientras cocinábamos. Cuando me ha visto con la cámara ha debido de pensar que estamos locos. Le he dicho que “no estamos locos, sabemos lo que queremos”.  Aunque si me ha escuchado cantando letras de Los Planetas, Los Punsetes, Antonna y alguno que otro mientras preparábamos la mermelada de pomelo, sí, no habrá remedio para que piense que estoy/estamos cuerdos. 

viernes, 21 de febrero de 2014

20-2-2014. Puertas

20-2-2014

Puertas

Después de desayunar me he puesto las zapatillas, he comprado un pretzel en el Lidl y me he ido caminando por la orilla del río hasta la puerta de Brandemburgo para grabar la tercera correspondencia fílmica. Como no ha vuelto a nevar, y parece que ya no lo vaya a hacer, no he podido grabarla desde el Tiergarten. Me he encontrado frente a la puerta de la ciudad y no sabía muy bien que hacer.  En mi mente, sólo veía sombras pasando por detrás de las columnas. En la realidad, no había más que gente sacando fotografías y cruzando de un lado a otro. Pero no quería hacer un vídeo de gente sacando fotos, únicamente. Pensando en la gente borrosa detrás de las columnas he decidido grabar desde el punto de vista de la misma puerta. Así, todos los planos tienen una parte del encuadre ocupada por trozo de columna o de pared. Y la cámara se mueve siguiendo a las personas que la cruzan, o que esperan, que se fotografían ante ella. Por la tarde lo he empezado a editar y estaba tentando de ponerle un escena de Marlon Brando en Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979), ya que Brandemburgo, Brande para los amigos, me recordaba a Brando y pensé que podría ser “divertido”, pero no. Los diálogos de Brando no eran los más adecuados. La música tampoco, creo que en esta ocasión no utilizaré música. Las puertas no escuchan música. Quiero que se cree una sinfonía de sonido urbano, que el ritmo lo marque el ruido de la calle: ahora más ruido, ahora menos ruido, ahora un pájaro, ahora un coche, ahora una persona, ahora el viento…. Y tampoco voy a utilizar efectos ni sobreimpresiones, ni nada. Para ser una puerta lo último que hay que hacer es añadir un efecto que haga parecer que eres una puerta, lo único que hay que hacer es un buen encuadre. Va a ser mi correspondencia más sencilla, aparentemente, y por eso dudo de hasta que punto es interesante. Pero es que siempre nos olvidamos de que lo sencillo es lo mejor. Hay que hacer las cosas sencillas, hay que decir las cosas de la manera más sencilla posible. Para darle un poco de sentido al vídeo y relacionarlo con mi vida aquí a lo largo de Febrero, he convertido el uso de la puerta en una pequeña metáfora y he decidido empezarlo con este párrafo:

Febrero en Berlín ha sido un mes diferente e importante
Un mes con grandes cambios
Grandes puertas se abren de cara al futuro... y otras se podrían cerrar
Puertas
Salí a caminar una mañana y me encontré con la Puerta de Brandemburgo
Y con la gente que la cruzaba, la fotografiaba y la palpaba.
Y me pregunté como sería ser una puerta que has visto tantas historias,
tantos comienzos, tantos finales,
tantas personas tan diferentes, que ahora, con su cámaras de fotos
parecen todas iguales.


Antes de llegar a casa, he pasado por la Berlinische Galerie para comprarle a Miny un libro que vio la otra vez que fuimos pero que se había agotado, sólo les quedaba el de muestra. Por la tarde he ido con Hanneke y Matthew al estudio de una cineasta, Petra Revenue, y su amiga artista. Mientras Hanneke hablaba con ella, Matthew y yo hemos visto un documental suyo sobre el motivo que motiva a cada artista. Era muy interesante, pero un poco largo. Básicamente consistía en entrevistas a los artistas y para separar bloques temáticos utilizaba imágenes de recurso que se hacían evidentes que eran de recurso. A mi parecer, le falta un poso cinematográfico que lo hiciera más interesante de ver, pero lo importante en este documental era el tema y las voces de los artistas, con lo que la opción más sencilla puede que fuera la mejor. Tampoco se me ocurre ahora mismo como podría haberlo enfocado de mejor manera. Después hemos tenido una larga conversación. Entre el documental, el paseo con Hanneke y Matthew y la charla de después, mi barra de entender inglés se ha saturado y en el camino de vuelta las palabras de mis amigos me entraban por un oído, pasaban por mi cerebro sin que se procesaran y salían por el otro. Pero bueno, me he dado cuenta de que mi inglés ha mejorado mucho desde que estoy aquí.


En casa, le he enseñado a Miny Monumentos en la luna, y hemos estados hablando de las decisiones de realización que tomé y que las entiende pero no lo acaban de gustar, algunas no todas. Le falta algo a lo que sujetarse para no distanciarse tanto de la historia, un personaje principal, por ejemplo. Y le he enseñado la primera versión del montaje, con Dolores, la última habitante del pueblo como protagonista, pero que al final tuvimos que descartar porque rompía con todo lo demás y con la armonía que se había logrado. Al igual con las sobreimpresiones. Mi primer idea fue que no hubiera un fundido con cada imagen, al final utilizamos un fundido con cada imagen. Miny prefería la primera opción. Pero me ha sugerido que directamente, primero la foto del presente y luego la foto del pasado. Es otra opción, que por cuestiones de tiempo y de que las imágenes eran exactamente del mismo lugar, al fin y al cabo, por cuestiones de realización, no decidí elegir. Pero como hemos dicho, cada película pide una cosa, y en Monumentos en la luna, el proyecto, el documental me pedía experimentar con él. En otra ocasión seré más clásico o más radical. Cada película necesita el enfoque adecuado. Volviendo a ver el documental, sinceramente, no entiendo como no está siendo seleccionado en los festivales a los que lo envía la Escuela. Soy muy autocrítico con mi trabajo, y aunque publico cosas que me parecen basura, sé que lo son. En el caso de Monumentos en la luna, sé que todo encaja y funciona a la perfección. Que sea un hibrido tan raro, que sea diferente o extraño, no me parece excusa para que vaya a caer en el olvido. Pero mientras esperamos a que otros festivales digan su última palabra, aquí seguiremos montando, experimentando, probando cosas nuevas, como videos sobre puertas.

jueves, 20 de febrero de 2014

19-2-2014. Dolor de tripa

19-2-2014

Dolor de tripa

Por la mañana nos han enviado el catálogo por correo. Al final han hecho la maquetación como han querido, mi petición era diferente a la del resto de artistas y rompía con el estilo, así que en lugar de utilizar dos imágenes, la de Miny y la de Hanneke, o sólo una pero colocándola en el centro, han estirado la de Miny para que quedase a página completa al igual que la de los demás. Por suerte, ha quedado bien. Pero una vez, otra lección de que las cosas casi nunca salen como uno quiere, y que más vale tener el final cut, o la decisión final, de todo lo que tengas entre manos. De la misma manera, un nuevo correo sobre mi libro acerca de Pozos de ambición. Ya, directamente, ni que retoque, ni que cambie cosas, que lo reescriba por completo… que será lo mejor para todos, que todos queremos que sea el mejor libro posible, que es bueno para ti. Llevo más de dos años con ese libro,  lo he recortado en más de cien páginas, lo he revisado varias veces y he adaptado el estilo a la forma más asquerosamente académica que he podido y ahora quieren que lo reescriba. ¿Acaso mi tiempo es gratis? No sé si pagarán al que se encarga de las correcciones, pero yo no veo un céntimo, y que haya ganancias con este libro va a ser una quimera. Si me pagasen, apretaba los codos y en tres días tienen un libro completamente nuevo, pero tengo otras cosas mejores que hacer después de haber dado por terminado este trabajo. Se que al final lo voy a reescribir por completo, y sin poder pedir que me paguen nada, por orgullo, por currículum, por gilipollas.


He terminado de editar la secuencia de Miny. Me detendría a explicarla pero tengo un dolor de tripa horrible y no aguanto ni una coma más. 

 




miércoles, 19 de febrero de 2014

18-2-2014. Remontando

18-2-2014

Remontando

Por fin me he calzado las zapatillas y he salido a correr. Puede que sea el último día con sol y quería aprovecharlo. Toda una semana soleada, parece primavera y las flores empiezan a salir. Creo que no va a volver a nevar y no voy a poder hacer mi correspondencia fílmica desde el Tiergarten nevado. Una de las ilusiones de venir a Berlín era pasar un par de meses con nieve hasta las rodillas, pero fueron dos semanas y sólo hasta los tobillos. Al regresar me disponía a hacer patatas asadas rellenas de queso y huevo, pero, justo a tiempo, antes que de las metiese en el horno, Miny ha venido para decirme que se iba con Cristina a una tienda de pintura a comprar y que estaba comiendo antes de irse y no sabía cuando volvería. He dejado las patatas para otro día y me he hecho fideos chinos con salsa de tomate, pimiento, ajo y orégano, y queso de Almazora. Mientras comía me he puesto a leer La gaviota (1896) de Antón Chejov, que me recomendó Miny. Y después de comer he seguido con ella hasta que la he terminado. Me han llamado la atención dos diálogos:

NINA- Perdóneme, pero la inspiración y el proceso mismo de crear, ¿no le proporcionan, acaso, momentos de felicidad sublime?

TRIGORIN- Sí. Al escribir, experimento una sensación agradable. También es agradable corregir pruebas, mas... apenas lo escrito sale de la imprenta, se me hace insoportable, veo que no es como debe- ría, que es un error, que no debía haberlo escrito de ningún modo, y ello me entristece, me pone como un peso en el alma... (Riendo.) El público lee y dice: "No está mal, tiene talento... No está mal, pero le falta mucho para llegar a Tolstói", o bien: "Es una obra excelente, pero Padres e hijos, de Turguéniev, es mejor". Y así, hasta el fin de mis días, se repetirá que no está mal y tiene talento, no está mal y tiene talento, nada más; cuando haya muerto, quienes me conozcan dirán, al pasar por delante de mi tumba: "Aquí yace Trigorin. Era un buen escritor, pero no llegó a escribir como Turguéniev".

NINA- Perdóneme, renuncio a comprenderle. Lo que pasa es, sencillamente, que está usted mimado por el éxito.

TRIGORIN- ¿Qué éxito? Nunca me he sentido contento de mí mismo. No me gusto como escritor. Lo peor es que me encuentro como en cierto estado de embriaguez y, a menudo, no comprendo lo que escribo. . . A mí me encanta, mire, esta agua, los ár- boles, el cielo; siento la naturaleza, que despierta en mí la pasión, un deseo irresistible de escribir. Pero no soy sólo un paisajista; soy, además, un ciudadano, quiero a mi patria, al pueblo: siento que, si soy escritor, estoy obligado a hablar del pueblo, de sus sufrimientos, de su futuro; siento que estoy obligado a hablar de la ciencia, de los derechos del hombre, etcétera, y hablo de todo, me doy prisa, por todas partes me espolean, se impacientan, siguen adelantándose y yo voy quedándome atrás, cada vez más atrás, como mujik que llega tarde al tren; al final siento que sólo soy capaz de describir el paisaje y que, aparte de esto, cuanto escribo suena a falso y es falso hasta la médula.

NINA- Usted se ha dejado absorber demasiado por el trabajo y no tiene tiempo ni deseos de adquirir conciencia de su valía. Es posible que esté usted descontento de sí mismo, mas para los otros es grande y magnífico. Si yo fuera un escritor como usted, consagraría toda mi vida a la masa del pueblo, pero tendría conciencia de que la felicidad de esa masa está sólo en elevarse hasta mí, y la masa me llevaría en carro griego.

TRIGORIN- En carro griego... ¿Me toma usted por un Agamenón? (Sonríen los dos.)

NINA- Por la felicidad de ser escritora o actriz, soportaría el desamor de la familia, la pobreza y las desilusiones, viviría en una buharda, comería sólo pan de centeno, aceptaría el sufrimiento de estar descontenta de mí misma y tener conciencia de mis imperfecciones; pero, a cambio, exigiría la fama... la fama auténtica, clamorosa. .. (Cubriéndose la cara con las manos.) La cabeza me da vueltas... ¡Uf!...


y

TRIGORIN- No tiene suerte. No hay modo de
que llegue a encontrar su propio tono. Siempre escribe cosas raras, vagas, a veces parecen desvaríos. Ni un personaje real, vivo.
MASHA- ¡Once!
ARKÁDINA (mirando a Sorin)-. Petrusha, ¿te aburres? (Pausa.) Duerme.
DORN- El consejero de Estado duerme. MASHA- ¡Siete! ¡Noventa!
TRIGORIN- Si yo hubiera vivido en una finca
como ésta, junto a un lago, ¿acaso me habría puesto a escribir? Habría sofocado en mí esta pasión y no habría hecho otra cosa que pescar.
MASHA- ¡Veintiocho!
TRIGORIN- ¡Es un placer tan grande pescar un gobio o una perca! DORN- Pues yo creo en Konstantín Gavrílovich. Algo hay en él. ¡Algo hay! Piensa por medio de imágenes, sus relatos son vivos, tienen colorido y yo los siento profundamente. La pena está en que no se plantea problemas concretos. Causa impresión, nada más, y sólo con impresiones no se llega muy lejos. Irina Nikoláievna, ¿está usted contenta de que su hijo sea escritor?
ARKÁDINA- Figúrese que aún no he leído nada. Nunca tengo tiempo...
MASHA- ¡Veintisiete!

Y después he seguido repintado el cuadro en el que llevo trabajando un mes, muy poco a poco. Mientras tanto leía el correo de vez en cuando. Un mensaje del festival de Málaga: no han seleccionado Te querré siempre. Y dudo de que seleccionen Monumentos en la luna. Si no me había puesto a remontar la secuencia de Miny en todo el día era porque no tenía claro como hacerlo. Y, después de la noticia del fallo del Festival, menos ganas tenía de ponerme a ello. Pero he tenido una pequeña revelación y lo he visto claro. Ayer, un montaje fallido que me llevo cuatro horas. Hoy, en una hora, mientras dejaba enfriándose en la nevera una fresas con azúcar que había preparado, he remontado la secuencia, y ha quedado mucho mejor. Todavía falta corregir el sonido, etalonar y subtitular, pero ha quedado bastante bien. Al menos, mucho mejor que la versión anterior. Se la he enseñado a Miny y le ha gustado. Y si dice que le ha gustado, es que de verdad le ha gustado, pues suele ser bastante crítica con mis videos. A Yunyi también. No es sólo divertido, también interesante, fresco y maneja con soltura el concepto de fragmentación en el trabajo de Miny y mi dirección y su condición de modelo para la fotografía del catálogo. Cuando lo haya terminado por completo lo comentaré con mayor detalle.



A las nueve había quedado con Cyril, que había visto hace unos días El gran Lebowski (Joel y Ethan Coen, 1998) y le apetecía jugar a los bolos. Como suele pasar, llegas a la pista, te crees Lebowski y no derribas ninguno. En cambio, yo estaba inspirado, y salvo una tirada donde no he rozado ni al viento, el resto no bajaba de los ocho bolos, con algún strike de por medio. El hombre que nos había atendido era bastante malhumorado. Después de los bolos, que comparado con España, están muy baratos aunque a Cyril le pareciera caro, hemos buscado un billar, pero no había. ¿Qué es una bolera sin billar? Por suerte había una máquina de hockey. Cuatro partidas, cuatro victorias. Era mi noche, estaba en racha. Y para rematar, una a baloncesto, que esa si que ha sido un robo de cincuenta céntimos con lo poco que ha durado. Cyril me ha contando que para ganar dinero fácil como camarero lo mejor es irse a Suiza, que casi puedes hacer tres mil euros a la semana, o al mes. Hemos terminado en el Soul Cat escuchando a Johnny Cash mientras Cyril me contaba que Pei, su novia de Taiwán, había conseguido alargar el visado por un año y podía venir. Otra vez cambio de planes, ya no se iría a Taiwán, ya no volvería a París, se pondría otra vez a buscar piso en Berlín para vivir con ella, y ya no hacía falta sacar el ring of fire, como diría Cash:  

Love is a burning thing

And it makes a fiery ring

Bound by wild desir
e
I fell into a ring of fire
I fell into a burning ring of fire


I went down, down, down and the flames went
 higher

And it burns, burns, burns, the ring of fire

The ring of fire

I fell into a burning ring of fire

I went down, down, down and the flames went
 higher
And it burns, burns, burns, the ring of fire

The ring of fire

The taste of love is sweet

When hearts like ours meet

I fell for you like a child

Oh, but the fire went wild

I fell into a burning ring of fire

I went down, down, down and the flames went
higher

And it burns, burns, burns, the ring of fire

The ring of fire

I fell into a burning ring of fire

I went down, down, down and the flames went
 higher

And it burns, burns, burns, the ring of fire

The ring of fire

And it burns, burns, burns, the ring of fire

The ring of fire

The ring of fire


The ring of fire